No estoy a gusto en mi trabajo, tengo meses así.
Me he sentido irresponsable por no trabajar con ahínco, ímpetu, energía.
Me he sentido desmotivada, triste, aburrida por seguir donde no quiero estar.
Me he desgastado porque trato de compensar las pocas ganas con el triple de esfuerzo y termino exhausta.
Me he visto como malagradecida porque habiendo tanta gente sin trabajo en mi país, esa debería ser mi única motivación, el tener un trabajo sin importar si estoy a gusto.
Actualicé mi hoja de vida, actualicé la foto, he buscado trabajo casi a diario durante los últimos 3 o 4 meses, no me han llamado a ninguna entrevista.
He pensado que estoy robando en mi empresa, porque dedico mi atención a otras cosas en horas laborables, porque no me gusta donde estoy.
He llegado a pensar que tengo depresión, porque este desgano se ha reflejado en mi casa con la ropa por montones de doblar, en mi alimentación con los pocos o nulos desayunos que ingiero porque siempre me faltan horas por dormir.
He descartado la depresión porque los fines de semana o en las vacaciones me olvido de este desgano, me apasiona estar con mis niños en infancia misionera y he logrado las metas pequeñas que me he ido poniendo.
Llevo meses en esta situación, llegando justo a tiempo porque me quedo dormida, extendiendo mi hora de almuerzo, tratando de compensar la desatención en horas laborales quedándome una o dos horas más luego de la jornada. Llegando tarde a casa, atender a mi familia en lo estrictamente necesario porque estoy físicamente cansada (aunque todo mi trabajo sea mental) y dormir.
Intenté retomar el hábito de la lectura, leí dos libros y luego lo dejé, me absorbieron las series. Ahora estoy procurando hacer ejercicios, nunca me ha gustado no es algo que me nazca pero he notado que aunque sea los diez minutos diarios me ayudan a incrementar la energía.
He tenido momentos de congelamiento espiritual, he dejado de rezar el Rosario por iniciativa propia, dejé de confesarme regularmente, no me siento en condiciones de hacer un buen examen de conciencia, no me he sentido digna de comulgar, de recibir a Jesús en este corazón manchado y desordenado.
Meses así, con este patrón que ha sido como los latidos del corazón, con altas y bajas, horas de energía, efectividad y eficiencia, horas de desgano, impaciencia, desazón.
Ayer conversaba con A, mi bff, y me decía: "...todos (o muchos) los días pienso qué hacer con mi vida, no sé mi misión en esta tierra, mi futuro laboral, dónde voy a vivir, voy a "tener una familia" que cada vez pienso menos en tener alguna pareja..."
Y esas 5 palabras me hicieron clic "MI MISION EN ESTA TIERRA", eso es lo que busco, o más bien lo que no tengo, ese es el vacío que siento, el otro día le decía a mi hermano "voy a cumplir 35 años y no quiera estar gorda" (por eso los ejercicios)... pero creo que en el fondo lo que me pasa es "voy a cumplir 35 años y quiero cambiar! quiero hacer algo por el mundo, por los demás" ¿Cuál es el propósito de mi vida?
Cuando rezo el Padrenuestro le pido a Dios que se haga su voluntad en la tierra como en el cielo pero le añado estas palabras "y en mi corazón"... me despierto por las mañanas y doy gracias por un nuevo día más de vida, por mi familia, por mi trabajo y le insisto con aquello de su voluntad, quisiera saber cuál es, quisiera encontrar ese lugar en el que ponga mis talentos al servicio de Dios y de su plan, creo en Dios, creo en el amor, creo en la fe, creo en la bondad de las personas, creo que los buenos somos más aunque seamos más silenciosos, quiero hacer más.
Creo que finalmente puedo poner en palabras lo que me sucede y aún dentro de esta situación me reconozco como afortunada, y es que ya quisieran otros tener esta "crisis" que estoy teniendo, aquellos que tienen algún ser querido enfermo, aquellos que tienen problemas familiares, aquellos que no tienen trabajo, aquellos en situaciones de vulnerabilidad, ni siquiera podrían detenerse a pensar en el propósito de sus vidas, pero no quiero conformarme, no quiero quedarme donde estoy, aunque tampoco sé hacia dónde ir.
Una chica excelente (...) Bastante loca de a ratos (...) A veces tan triste, a veces muerta de risa. Julio Cortázar
marzo 11, 2020
octubre 09, 2019
Ecuador Oct 2019
Me duele, me duele mi Patria, me duele mi ciudad.
Me duele ver saqueos, gente matándose, hermanos ecuatorianos enfrentándose unos a otros por problemas políticos y medidas económicas.
Mi Ecuador, país tercermundista, país de corrupción, país de caos, país de hermosas playas, de animales únicos, de verdes laderas, de comidas exóticas, de selva amazónica, de trajes típicos coloridos. El país de mis amigos, de mi familia, de mi trabajo.
Me duele verlo sumido en el caos, me duele la cabeza, me duele el corazón.
Esto no es nuevo para los ciudadanos, antes era peor dicen. Nuestra historia dice que un presidente murió arrastrado, "lo arrastraron como Alfaro" sabían decir mis abuelos, otro presidente se llevaba el dinero en sacos, y solo hemos tenido una mujer presidente que duró 2 días.
Esto no es nuevo, no. Pero esta angustia que siento sí lo es para mi. Nunca me he interesado por la política, lo único que quiero es poder trabajar, hoy luego de 6 días de Paro Nacional, estoy trabajando desde mi casa, porque así me autorizó mi jefe, y no puedo menos que sentirme privilegiada, porque es un privilegio tener trabajo, saber que en unos pocos días tendré dinero en la cuenta del banco, que a fin de mes no me sobra, pero tampoco me hace falta para que mi familia pueda comer todos los días, ir al cine de vez en cuando y a comer fuera dos veces al mes, es un privilegio que muchos hermanos ecuatorianos no tienen.
Ya no quiero ver videos de redes sociales, ya no quiero saber, no quiero ver como matan a mis hermanos indígenas, esos que antes de que amanezca ya están en pie camino a sus cerros para ordeñar sus vacas, o alimentar a los cuyes, mis hermanos indígenas de piel curtida por el sol, mujeres con várices, hombres con dolores en las rodillas, niños que tienen que caminar para ir a las escuelas, niñas que celebran sus 15 años cosechando papas.
Ya no quiero ver videos de redes sociales, ya no quiero saber, no quiero ver como familias enteras se meten a un almacén a robar, como los padres enseñan a sus hijos a delinquir, a apuñalar a la gente que pasa por las calles, ellos también son mis hermanos, hermanos marginados, que no tienen acceso a la educación, victimas de violencia intrafamiliar generación tras generación.
Hoy, estoy segura en la tranquilidad de mi hogar, trabajando en la laptop con pantalla adicional, escuchando jazz en youtube, mientras de fondo el sonido de lavadora repiquetea y mi hija almuerza con mi esposo; somos una familia de clase media, me siento privilegiada, privilegiada por estudiar donde estudié, por trabajar, por comer, por la familia en que nací. Y ese es un privilegio que muchos de mis hermanos ecuatorianos no tienen.
Ya no quiero ver videos, pero tampoco puedo permanecer indiferente. Porque aunque yo no vea sigue pasando, este horror continúa y no sé hasta cuando.
Tengo miedo.
Me duele ver saqueos, gente matándose, hermanos ecuatorianos enfrentándose unos a otros por problemas políticos y medidas económicas.
Mi Ecuador, país tercermundista, país de corrupción, país de caos, país de hermosas playas, de animales únicos, de verdes laderas, de comidas exóticas, de selva amazónica, de trajes típicos coloridos. El país de mis amigos, de mi familia, de mi trabajo.
Me duele verlo sumido en el caos, me duele la cabeza, me duele el corazón.
Esto no es nuevo para los ciudadanos, antes era peor dicen. Nuestra historia dice que un presidente murió arrastrado, "lo arrastraron como Alfaro" sabían decir mis abuelos, otro presidente se llevaba el dinero en sacos, y solo hemos tenido una mujer presidente que duró 2 días.
Esto no es nuevo, no. Pero esta angustia que siento sí lo es para mi. Nunca me he interesado por la política, lo único que quiero es poder trabajar, hoy luego de 6 días de Paro Nacional, estoy trabajando desde mi casa, porque así me autorizó mi jefe, y no puedo menos que sentirme privilegiada, porque es un privilegio tener trabajo, saber que en unos pocos días tendré dinero en la cuenta del banco, que a fin de mes no me sobra, pero tampoco me hace falta para que mi familia pueda comer todos los días, ir al cine de vez en cuando y a comer fuera dos veces al mes, es un privilegio que muchos hermanos ecuatorianos no tienen.
Ya no quiero ver videos de redes sociales, ya no quiero saber, no quiero ver como matan a mis hermanos indígenas, esos que antes de que amanezca ya están en pie camino a sus cerros para ordeñar sus vacas, o alimentar a los cuyes, mis hermanos indígenas de piel curtida por el sol, mujeres con várices, hombres con dolores en las rodillas, niños que tienen que caminar para ir a las escuelas, niñas que celebran sus 15 años cosechando papas.
Ya no quiero ver videos de redes sociales, ya no quiero saber, no quiero ver como familias enteras se meten a un almacén a robar, como los padres enseñan a sus hijos a delinquir, a apuñalar a la gente que pasa por las calles, ellos también son mis hermanos, hermanos marginados, que no tienen acceso a la educación, victimas de violencia intrafamiliar generación tras generación.
Hoy, estoy segura en la tranquilidad de mi hogar, trabajando en la laptop con pantalla adicional, escuchando jazz en youtube, mientras de fondo el sonido de lavadora repiquetea y mi hija almuerza con mi esposo; somos una familia de clase media, me siento privilegiada, privilegiada por estudiar donde estudié, por trabajar, por comer, por la familia en que nací. Y ese es un privilegio que muchos de mis hermanos ecuatorianos no tienen.
Ya no quiero ver videos, pero tampoco puedo permanecer indiferente. Porque aunque yo no vea sigue pasando, este horror continúa y no sé hasta cuando.
Tengo miedo.
octubre 02, 2019
lo encontré!
El hombre de su vida: ese que es compañía y amistad, ese que es guía y tranquilidad, ese mar en calma al cual regresar luego de la lucha de cada día, ese que es roca para construir y edificar el resto de su vida.
Feliz aniversario, mi amor!
...aunque no tengas ni idea de la existencia de este blog
Feliz aniversario, mi amor!
...aunque no tengas ni idea de la existencia de este blog
septiembre 18, 2019
Como luces de neón
Una mujer inteligente, preparada, graduada de una de las mejores universidades del país, trabajadora, bonita, de buen corazón... y no me daba cuenta!
No quería, no podía reconocer la señales, señales que estuvieron ahí siempre, como luces de neón algunas, como pequeños destellos otras, pero no por eso menos importantes. Señales que no podía ver porque estaba cegada. Sospechas que tenía pero hacía caso omiso, en parte por vergüenza y en parte por deseo de que no haya sido esa la realidad.
Pero las señales estaban ahí, como una muralla contra la cual he ido golpeando mis ideas cada vez...
Todo empezó con un café, con un beso robado al pie de una librería, continuó con discusiones por celos y yo saliendo a escondidas con mis amigos porque sabía que no hacía nada malo pero también sabía que a él no le iba a gustar. Siguió con sus diferentes métodos de crianza y educación, está bien golpear a los niños, está bien amenazar al otro si dice o piensa diferente y luego sonreír y dar un beso.
Hubo control del peso, hubo control en el modo de vestir, hubo distancias entre amigos y familiares, hubo romanticismo, hubo posesión, hubo mucha confusión...
Y NO ME DABA CUENTA!
Al principio eramos enamorados, luego no... porque yo resulté ser alguien que no cumplía sus expectativas, pero él me tenía cariño entonces solo "salíamos", él podía salir con otras mujeres, yo no podía salir con otros hombres, porque yo era de él. El podía intimar con otras mujeres, siempre con condón claro (porque no quiero contagiarme de nada decía él), pero yo solo podía intimar con él y sin condón (porque solo éramos él y yo y así se disfruta más). El extrañaba mi compañía y yo a veces estaba tranquila sin él pero luego él me necesitaba, tenía problemas que no podía compartir con nadie más que conmigo, porque yo era su única amiga y regresaba con él...
Y NO ME DABA CUENTA!
No me daba cuenta del peligro que corría, ni siquiera cuando quedé embarazada y él me hizo buscar departamentos para mudarme a vivir. Porque no iba a vivir con él, él iba a cuidar de mí pero no viviendo en la misma casa. Y le dije cuantos eran mis ingresos y cuántos mis gastos, para que él me ayude a controlar mis cuentas, perdí autonomía; no... yo se la entregué. Porque él sabía como hacerlo y yo no. Yo no podía decidir ni siquiera el sabor de helado que quería comer y en lugar de comprar uno para mí, me llenaba de tristeza por compartir un helado que ni siquiera me gustaba. No me daba cuenta de lo poco que le importaba cuando a las dos semanas de abortar ya estaba en un motel celebrando San Valentín, mi cuerpo seguía sangrando por el hijo que perdió pero dos semanas eran mucho tiempo de espera y yo quería darle lo que él necesitaba, mi cuerpo.
Fui un pedazo de carne, un muslo de pavo que él quería comer, a su disposición, cuando él quería. A veces yo lloraba todo el tiempo mientras teníamos relaciones y él me decía no llores porque parece que te estoy obligando y yo no entendía mis lágrimas, lloraba porque era lo que me nacía, solo llorar... no me daba cuenta que una parte dentro de mi lloraba porque quería salir huyendo de allí!
Pasaron los meses, le fecha cercana al nacimiento de mi hijo y solo yo lo recordaba, él nunca lo mencionaba, para él nunca existió y yo empecé a ver bebés por todos lados, a medida que mi hijo iba cumpliendo meses en mi corazón yo era un radar para esos bebés a mi alrededor y a él ni le importaba. Pasó otro año más y yo empecé a entender que él y yo, nunca íbamos a querer lo mismo, él quería su libertad y mi compañía y yo ya no lo quería a él, yo quería alguien que me amara como yo sabía que me merecía ser amada, alguien que "beba los vientos por mi" y lo convencí a él de que tenía que dejarme ir, le dije "si realmente me quieres, tienes que dejar que yo busque en otro lado lo que no encuentro contigo", le pedí a él que me liberara y él aceptó.
Y AUN ASI NO ME DABA CUENTA!
Cuando terminé con él, él me volvió a buscar algunas veces más pero yo había cerrado puertas y ventanas, bloqueado correos y celular y ya no quería saber de él, porque yo quería encontrarme conmigo misma, leer, ir a conciertos, gastar el dinero en comidas que me gustan, necesitaba tiempo conmigo y reencontrarme. Y lo hice.... pero seguía sin darme cuenta.
Han debido pasar los años para entenderlo, para reconocerlo, para poder decirlo en voz alta (anoche lo hice por primera vez). Porque al decirlo y al escribirlo como lo estoy haciendo ahora, significa que ha sido real, que no pasa solo en la novelas o en las noticias, que le puede pasar a cualquiera, mis amigas no lo saben, mi familia no lo sabe, no saben que yo, siendo una mujer inteligente, preparada, graduada de una de las mejores universidades del país, trabajadora, bonita y de buen corazón, estuve en una relación tóxica.
Y que logré salir de allí, SIN DARME CUENTA!
septiembre 12, 2019
Nostalgia
Nostalgia de su risa que no llegué a escuchar
Nostalgia de sus manos que no pude palpar
Nostalgia de su aroma, un aroma que ni siquiera pude imaginar
Nostalgia de sus ojos y de ese brillo que no se encendió
Nostalgia de su voz, que nunca dirá mamá
Nostalgia de su vida que no fue
Nostalgia de mi niño por nacer
Espérame en el cielo, allí te conoceré.
Fecha probable de parto: 15 de septiembre del 2013
agosto 26, 2019
Soy una niña y en peligro estoy
Soy una niña que muy pronto será mujer
tengo sueños e ilusiones que quisiera alcanzar
pero también tengo miedos de en cualquier calle perecer
por eso debo cuidarme y los peligros evitar
eso dice mi madre aunque no lo puedo entender.
Soy una niña y también en peligro estoy
eso escucho en las noticias que veo en el televisor
se roban a las niñas aunque no entiendo por qué
las separan de sus familias sin importar su dolor
ya no me dejan ver noticias porque me puedo asustar.
Mi mamá me ha enseñado que si me quieren raptar
debo tirarme al suelo y empezar a luchar
¡AUXILIO! ¡SOCORRO! Muy fuerte debo gritar
esperando que alguien me escuche y me pueda ayudar
es importante esta lección para poderme salvar.
No me gusta hablar de esto aunque sé que es la verdad
muchas niñas y mujeres mueren sin piedad
no podemos caminar solas, en paz y en tranquilidad
parece que a nadie le importa en esta sociedad
¡Soy una niña y quiero vivir en libertad!
Autoras: E y E
pd: es un deber de lengua de mi E. Lo hicimos juntas, yo escribí el 90% del texto pero ella fue 100% la inspiración, es una niña hermosa por dentro y por fuera, piernas largas, caderas incipientes, mirada dulce, sonrisa tierna, es mi niña y no me atrevo siquiera a pensar que un día pueda pasarle algo...
El párrafo #3 es de una conversación real de hace meses.
agosto 12, 2019
Calma...
últimamente he tenido sueños con M, sueños que no me gusta tener...
los dos últimos que recuerdo son:
1. Hace unas dos semanas: M coqueteando con una ejecutiva de agencia de viajes, según él solo estaba siendo amistoso y se enojó en el sueño por exagerada.
2. Anoche: por algún motivo no habíamos podido estar juntos intimamente y me enteré que él había estado con otra persona -alguien a quien conozco- y ambos me decían que no era nada, que eso había sido un 2% y que no era nada, no tengo ni idea a qué se referían con ese 2%.
Generalmente le cuento lo que sueño apenas me despierto, casi siempre lo tomamos a risa, yo le exijo que se disculpe, él me tacha de loca y se disculpa, y nos reímos y nos besamos.
Pero lo de anoche me puso triste, supongo que él lo notó en mi expresión y me dijo algo más o menos así:
...No me gusta que tengas esos sueños feos, quisiera meterme en tus sueños y decirte este soy yo, el real, el que te ama y no haría nada que te lastime...
M, no es una persona de grandes palabras, ni grandes gestos. M, es un hombre sencillo, en su vestir, en su proceder y hasta en la forma en la que me habla de amor. Por eso me ha sorprendido un poco sus palabras, me llenan de amor y me calma, porque sé que en él puedo confiar, que él toma mis momentos de inseguridad, toma mi corazón muchas veces herido y lo cuida con amor.
M, es mi mar en calma, el puerto donde puedo descansar.
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