septiembre 01, 2016

De lo mala madre que soy y de lo buena que es mi hija

Mi hija es tan buena pero tan buena; que desde que nació en lugar de yo enseñarle a ella, es ella la que me ha enseñado a mi.

Tan solo con días de nacida, me enseñó que el cansancio físico y la desesperación se curan con un poquito de llanto liberador de mi parte y mucho amor.

Luego cuando fue creciendo, me enseñó que no hay mal día de trabajo que no pueda curarse con un abrazo lleno de buena energía y una sonrisa de esas que iluminan el alma.

Es tan buena, tan buena; que ahora en la escuela me dice que ella presta atención cuando la profesora escribe en la pizarra porque "después no copio y tengo que llamar a mis amigas y las interrumpo cuando ellas hacen sus deberes o están comiendo en sus casas"

Es tan buena, tan buena; que los vegetales que no le gustan mucho se los come primero porque "ya sé que tengo que alimentarme aunque no me gusten mucho"

Es tan buena, tan buena; y yo soy tan mala madre algunas veces, que cuando me levanto tarde para ir al trabajo no le dejo preparado su chocolate para desayunar (mi responsabilidad obviamente) y ella en lugar de reclamarme me dice con vez de pena y congoja "mami por qué no me has dejado desayuno, es que tengo hambre" y es tan buena pero TAN buena, que aún con hambre y sin desayuno  no se come su leche o galletas del lunch porque sabe que eso solo es para la escuela a menos que la mamá le de permiso.


Y yo trato de ser una buena mamá la mayor parte del tiempo.

Claro está que muchas veces no lo logro, como hoy que alcancé ni a dejarle una nota diciéndole que coja de su lunch para desayunar.
Como el fin de semana que discutimos y perdí la paciencia a tal extremo de gritarle y amenazarla con pegarle (nunca lo he hecho)
Como cuando me pide ir al parque pero yo estoy tan cansada que me quedo dormida el sábado por la tarde
Como muchas veces más...

La mala madre que soy muchas veces siente que no merece tener una hija tan buena como es ella.

Trato y sé que debo estar a su altura, porque una hija tan buena como la mía no merece esta mala madre que a veces soy.


2 comentarios:

MATT dijo...

Todas somos malas madres a veces, no te machaques, que seguro que eres más buena que un pan.
Un beso

Ri antes katri dijo...

Tan buena tu como tu hija, seguro sale a ti

Besitos