septiembre 06, 2011

..un poco de historia..

El primer recuerdo que tengo de él, es estando sentado en el piso con una camisa celeste, pantalón negro y zapatos y cinturón a juego. Lo recuerdo con la cabeza agachada, mirando al piso pero escuchando atentamente.. No lo conocía, no sabía su nombre pero lo miré, lo miré sin que lo note, y descubrí que atendía por la manera en que cambiaba la dilatación de sus pupilas a medida que escuchaba algo que le llamara la atención. Estaba sentado con las piernas cruzadas y las manos sobre su pantalón. Lo miraba por segundos. Lo miraba..

Recuerdos de él tengo cientos, miles, pero ése es el primero.

El dirá que 10 años antes de eso ya nos habíamos conocido, el dirá que era realmente un niño cuando yo le compartí en un tacita aquellos cereales de colores, el dirá que recuerda a una niña churrudita diciéndole “toma, coge”, él dirá que ya desde entonces era tímido porque no quería coger la tacita.

Pero él no sabe que yo tengo pocos recuerdos de mi infancia temprana, no sé por qué, pero no guardo nada de esa época. Me gustaría recordar ese momento, esos minutos en que conocí a un niño y le ofrecí una tacita con cereales de colores. Pero él si me recuerda, y eso me alegra. Porque así escribiremos juntos nuestra historia.

Recuerdos de él tengo cientos, miles. Lugares, colores, comidas, canciones, frases, abrazos, obsequios, detalles. Recuerdos de él tengo cientos, miles.

Cuándo me enamoré por primera vez de él? no lo sé.. será cuando me envió ese mensaje de texto que me puso nerviosa? Será cuando le dije que me llame porque no le creía que era en serio lo que me escribía y para mi sorpresa lo hizo? El día que me llamó estaba en la casa de su abuela, recuerdo haberlo imaginado en una casa que no conocía,  a él que tampoco lo conocía, pero definitivamente lo quería conocer. Cuándo me enamoré por primera vez de él? no lo sé.. será cuando nos besamos por primera vez? O será que me enamoré, sin saberlo, aquel día que vestía camisa celeste y pantalón negro mientras escuchaba atentamente mirando al piso, mirando sus manos, mirándome de reojo a mi (me lo dijo).

No sé cuándo me enamoré por primera vez. Tampoco sé cuántas veces habré intentado desenamorarme de él. Y es que SI lo intenté, ambos lo intentamos.

No sé cuándo empecé a amarlo, en qué momento empecé a soñar en pasar mi vida junto a él, tal vez una tarde de sábado mientras abrazados nos mecíamos en aquella hamaca de mi patio, e imaginábamos a nuestros hijos, nuestra casa, nuestro jardín, nuestra mascota. Tal vez cuando al ver aquella película juntos en su casa, lloramos sin poder contener las lágrimas. Tal vez cuando al volver a ver la misma película yo no podía parar de llorar pensando en él, en él y en nuestro amor.

Recuerdos de él tengo cientos, miles. Conversaciones, escritos, canciones, noches, días, llantos, risas, suspiros.. Recuerdos de él tengo cientos, miles.

No sé cuándo empecé a resignarme a vivir sin él, tal vez al pasar los días y no recibir un contacto suyo, tal vez al empezar a reír aunque él no estaba presente en mi vida.

Pero luego, cuando todo parecía estar perdido, ocurrió un milagro. No sé cuándo empezó a gestarse ese milagro, el milagro de entender, aceptar y permitirnos sentir ese amor que bloqueamos, ocultamos, ignoramos y despreciamos; pero que no murió. Ese amor que resultó ser más fuerte que nuestra terquedad, orgullos y miedos. Ese amor que una vez que encontró un rayito de esperanza recobró más fuerzas que antes y se negó a ser encerrado de nuevo. No sé cuándo empezó a gestarse el milagro, tal vez cuando empezamos a reír juntos otra vez y una parte de nosotros sabía que ésa era la risa genuina que se había ido de vacaciones, tal vez al escuchar al otro reír, y una parte de nosotros se alegró al escuchar y reconocer esa risa, esa alegría en el ser que amamos tanto. Yo a él, él a mí. Tal vez cuando los celos se hicieron muy fuertes, tal vez cuando los nervios y la ansiedad nos dominaban al sabernos próximos a encontrarnos. El milagro se dio.

Y ése amor, mi primer amor, mi único amor, mi verdadero amor, regresó a mi vida. Y con él regresaron la ilusión, esperanzas y sueños de una vida juntos. La alegría de tomar su mano. El valor de luchar contra el mundo porque si él está en mi vida nada malo puede afectarme. Regresaron las mariposas en el estómago. Regresaron las lágrimas de alegría, las lágrimas de amor. Con él regresaron mis ganas de escribir, porque es él mi inspiración.

Es él mi amor, el de esta y todas mis vidas. Es él mi hombre, mi punto de apoyo. Es él mi motivación, el motor que me alienta a seguir. Es él.

Y es que recuerdos de él tengo cientos, miles. Pero son pocos para todos los recuerdos que quiero construir a su lado. Porque el resto de mi vida no me alcanzaría para disfrutar de su compañía. Porque el resto de mis días no son suficientes para demostrarle mi amor. Porque este mundo es mejor y más lindo desde que lo conocí. Porque este mundo es muchísimo mejor y muchísimo más lindo desde que sé se quedará.

agosto 30, 2011

recuerda


Recuerda que detrás de las nubes hay un cielo claro cargado de luz.
Que siempre contaras conmigo que entre dos en más fácil cargar una cruz.
Recuerda que me tienes a mi siempre a mi ..

julio 29, 2011

No, no eres el centro del universo, pero si eres el primer pensamiento que tengo al despertar y el ultimo antes de caer rendida ante el sueño.
No, no eres el sol. Pero tu presencia ilumina mi sonrisa.
No, no eres la lluvia. Pero tus palabras acarician mi alma.
No, no eres mi alimento. Pero tu mirada reconforta mi espiritu.
No, no eres imprescindible para mi existencia. Pero sin tu sonrisa no podría vivir.
No, no eres el único hombre sobre la tierra. Pero eres el único a quien he amado y a quién amaré.
Sino estás seguiría respirando, seguiría caminando, seguiría cantando, seguiría..
Pero debes entender que no  quiero seguir. Quiero quedarme contigo. Quiero respirar, caminar y cantar junto a ti, de tu mano…

julio 27, 2011

donde el corazon te lleve

“Me imagino que si un filósofo leyera estas páginas* no podría contenerse y marcaría todo con un lápiz rojo
como las viejas maestras. «Incongruente -apuntaría-, fuera del asunto, dialécticamente insostenible.”


cambiar páginas por “pensamientos” o más bien “sensaciones”

contando..

Un beso.. tal vez dos
Un te amo.. quizá tres
Un te extraño.. sólo uno
Un te necesito.. probablemente ninguno


julio 19, 2011

La maternidad me ha hecho intolerante.

Si. Intolerante.
Intolerante al maltrato, al abuso, a la prepotencia, a las groserías de los padres a los hijos.
No entiendo, no logro entender. Cómo aquellos que debemos velar por la seguridad de nuestros hijos, por su desarrollo no solo físico sino emocional, no entiendo como aquellos que debemos ser los héroes de nuestros hijos, nos convertimos en sus capataces, en sus amos, en sus verdugos.
Lo lamento, pero soy intolerante e incomprensiva.
Porque no logro entender, cómo somos tan pero tan egoístas que únicamente pensamos en nosotros y en nuestra “paz” y no reconocemos las necesidades y los deseos de nuestros hijos.
No te entiendo a ti, que le gritas a tu pequeño cuando llora porque tiene hambre. Cuando deberías ser tú quién esté pendiente de su comida.
No te entiendo a ti, que obligas a comer siempre a la misma hora todo lo que preparas, cuando a veces tú mismo no tienes ganas o no te “place” comer algo.
No te entiendo a ti, que gritas para todo, y luego le reclamas cuando te grita. Si esa es la forma de comunicarse que le enseñas!
No te entiendo a ti, que piensas que un golpe no hace daño. Supongo lo mismo has de pensar del maltrato a la mujer “aunque pegue, aunque mate marido es” o no?? Aaah noo… entonces por qué a tus hijos si les pegas?
No te entiendo a ti, que das órdenes todo el día y luego te quejas cuando tus hijos son inseguros y no saben decidir.
No te entiendo a ti, que tienes a tu hijo bien vestido y alimentado pero no te interesas por sus emociones por su desarrollo personal.
No te entiendo a ti, que piensas que es un malcriado o un mimado cuando lo que intenta hacer es llamar tu atención. Y tu ni por enterado.
Lo siento no te entiendo.
Lo siento, soy intolerante. Lo siento no puedo aceptar ni compartir tu punto de vista.
La maternidad me ha hecho intolerante. Gracias a Maria!

julio 11, 2011

no hay mejor lugar..


Estoy entre tus brazos y son suaves, y me gusta como mi cabeza calza perfectamente en el ángulo que forma cuando lo deslizas bajo la almohada.
Estoy entre tus brazos y los siento seguros y firmes como si estuvieran listos para protegerme de mis pesadillas.
Estoy entre tus brazos y mi vientre no se intimida por sentir el contacto de tus manos y el cariñoso roce de tus dedos.
Estoy entre tus brazos y mi respiración se acompasa con la tuya y nuestros latidos forman una melodía sin fin.
Estoy entre tus brazos y mi temperatura corporal se nivela al calor de tus pies.
Estoy entre tus brazos y nuestros cuerpos forman un camino curvilíneo, como la forma de mis caderas que tanto te gustan.
Estoy entre tus brazos y no existe mejor lugar en el mundo para morir, para vivir.
Estoy entre tus brazos y nos rodea esa sensación cálida que nos queda después de hacer el amor.
Estoy entre tus brazos y escucho en mi oído tu voz diciéndome “negra, te amo”.
Estoy entre tus brazos y balbuceo algo así como si te molestan los ladridos de los perros, pero ya no alcanzo a escuchar tu respuesta.
Porque estoy entre tus brazos y no hay en este mundo mejor lugar para dormir que no sea estando entre tus brazos.