Mostrando entradas con la etiqueta como no creer en Dios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta como no creer en Dios. Mostrar todas las entradas

junio 06, 2024

15 años

 Nuestra hija cumple 15 años dentro de pocos días. 

Y sí es mía, así como me dijiste hace unos meses... es mía pero también es un poco tuya, el 50% de su genética es tuya, el humor, esa forma a veces cerrada que me desespera y me hace contar hasta 20 para que empiece a hablar es definitivamente tuya, esa paciencia la desarrollé contigo y la practico al menos una vez al mes con ella.

Es mía porque son mis brazos los que la sostienen cuando no puede dormir, es mi canto el que aún hoy con casi 15 años la relaja, es mi risa la que la desespera y la hace reír. Es mía pero te veo en ella. Nunca te pude olvidar porque cada día de los últimos 15 años te he visto en ella. 

Te he aborrecido, detestado, insultado por cada lágrima que ella ha derramado por ti. Te he perdonado solo por el hecho de haberme hecho madre. 

Te amé tanto y con locura.Y aunque ahora digas que era un niño idiota, aunque ahora lo niegues yo sé que me amaste con esa inocencia del primer amor. Así nos amamos y así trajimos al mundo a un ser que es tan mía como tuya. 

Tú no lo ves así. No sé qué pasó en tu vida, en tu mente, en tu corazón... Solo sé que quisiera abrazarte y darte gracias porque yo he sido feliz, infinitamente feliz estos 15 años. 



Nota para mi mismo: ja ja sí, obvio que es un abrazo imaginario. El no entendería mi felicidad. 

octubre 18, 2022

A mi yo de 25 años

Hacemos ejercicio, y nos gusta! Es más nos gusta sudar por el ejercicio, necesitamos sudar sino no cuenta jaja

Tomamos 2 litros de agua mínimo al día. Y también nos gusta!

Ya no sufrimos de lumbalgias, aprendimos a cuidarnos y no hacemos lo que sabemos que no debemos. 

Pero sí podemos usar tacos! De los finitos y altitos como tanto amamos. 

Por un tiempo leímos mucho, muchísimo y fue increíble, ahora no tenemos oportunidad de hacerlo tan seguido pero sí continuamos con la lectura. 

Hemos aprendido a amarnos y sobretodo a reconocer esas actitudes poco amorosas para con nosotros mismos y así poder corregir. 

El sushi ya no está destinado a solo una vez al año, ahora nos podemos dar ese gustito más seguido.

Claro que hemos cometido errores, unos más graves que otros, pero ahí vamos, corrigiendo, mejorando, aprendiendo, avanzando. 

Enfermedades? Pues... algunas. Unas son consencuencia de las malas decisiones que tomamos antes, no tomar agua o no desayunar por ejemplo. Otras son genéticas... pero ahí vamos, mejorando hábitos y recuperando la salud.

Ya no nos importa (tanto) el número de la balanza, valoramos más las métricas de los exámenes de laboratorio y en eso estamos muy bien. El cuerpo nos cambió sí, el diámetro de la cintura se ensanchó pero también nuestras caderas y también creció la talla del brasier siiiii! jaja, en general nos gustamos y lo que no nos gusta mucho lo estamos trabajando en el gym, poco a poco vamos viendo cambios. 

Nuestra hija está cada día más inteligente, más grande, no tan tierna jaja, más fuerte síii y sobre todo mááás hermosa. 

Dios nos puso en el camino a un hombre bueno que nos ama y nos cuida. 

Ah, sí. Retomamos nuestra amistad con Dios. Y es hermoso :)

Somos felices y sobre todo estamos en paz :)



mayo 14, 2021

¿Lo que yo quiera?

Hace algunos añitos cuando era adolescente en mis momentos de rebeldía mentales decía esto:

Yo hago lo que yo quiera

Como yo quiera

Cuando yo quiera

Donde yo quiera

Y con quien yo quiera.


Lo recuerdo decírmelo llorando, quizá por alguna pelea con mis papás y la frustración propia de la adolescencia, este era mi mantra podría decirse que me acompañó por años...


Esa frase ahora la he cambiado por esta:

Yo hago lo que Dios quiera

Como Dios quiera

Cuando Dios quiera

Donde Dios quiera 

Y con quien Dios quiera.


Y qué bonito y cuánta paz se siente al decirlo, al dejarme ser por Dios, porque no entiendo bien su voluntad pero todo lo trato de hacer con amor y con plena confianza de que será para mi bien, porque así lo quiere Dios.